viernes, 16 de octubre de 2015

Sanguinetti, Pelliza, Otero, Rolleri, León, Roman y Stolbizer: los siete viñateros de la Reina del Plata 1

El Segundo Censo Nacional de la República Argentina, realizado en 1895 (el primero fue en 1869), tuvo alcances superadores del mero análisis poblacional, ya que incluyó una profusa cobertura económica mediante los llamados “boletines” de comercio, industria, agricultura  y  ganadería. También se hicieron boletines especiales sobre ciertas actividades concretas y un Censo Fluvial donde quedaron asentados todos los navíos amarrados en cada puerto argentino al  momento   de la compulsa. Para nuestra fortuna, los viñedos también aparecen en boletines independientes que actualmente atesora y custodia, junto al resto, el Archivo General de la Nación. En oportunidad de encontrarme recabando información para nuestro otro blog Tras las huellas del toscano me vi súbitamente sorprendido por el hallazgo imprevisto de siete viñedos establecidos dentro del territorio de la Capital Federal.


Ya en ese momento sabía bastante sobre uno de ellos (el de Santiago Rolleri, que fue presentado aquí hace un par de años) (1) y sospechaba que había otros, pero ahora tenía delante  de  mí  una  data  histórica  complementaria   y confirmatoria de primer orden, pormenorizada, precisa  e incontrovertible. No lo pensé dos veces y volví al AGN con el sólo propósito de apuntar dicha información testimonial para volcarla  en  este  espacio  de   una  manera  que  no  tiene antecedentes en Consumos del Ayer: mediante una serie de cuatro entradas consecutivas que serán subidas una  detrás de la otra en un lapso de tiempo relativamente corto.  En  la presente haremos un prolegómeno general de presentación, en la segunda y tercera volcaremos la información propiamente dicha  y  las evidencias accesorias que pudimos encontrar por otros medios, y en la última vamos a analizar todo lo apuntado a fin ubicarlo en el contexto temporal de finales del siglo XIX,  tratando  de responder algunas preguntas sobre cuándo, cómo y por qué desaparecieron estos emprendimientos vitícolas porteños.


Una  aclaración  necesaria  en  virtud  de  las  próximas elucubraciones es la ubicación geográfica de lo que se daba en llamar “secciones”. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, los censos del siglo XIX siguieron un patrón de jurisdicciones coincidentes con las seccionales de policía, es decir, con la demarcación correspondiente a cada comisaría de la época. Desde luego, los viñedos censados se ubican en zonas que por aquel tiempo aún presentaban un panorama oscilante entre suburbano y semi rural, cuyo paralelo de nuestros días no se encuentra antes de 60 kilómetros a partir del centro de la ciudad. Pero los barrios “viñateros” de 1895 resultan sin duda asombrosos para nuestra lógica urbana actual, toda vez que ha desaparecido de ellos cualquier rastro vegetal con excepción del arbolado y el escaso césped en aceras, plazas, parques y algún que otro pulmón de manzana particularmente frondoso. ¿De qué barrios hablamos? Veamos lo concerniente a las secciones censales que nos interesan:

Sección 23: barrios de Belgrano, Colegiales, Núñez, Saavedra y Coghlan.
Sección 24: barrio de Caballito.
Sección 25: barrios de Flores, Villa Santa Rita y Villa General Mitre.
Sección 26: barrio de Floresta


Posteriormente logramos localizar con mayor certidumbre a ciertos productores recurriendo a antiguos documentos cartográficos. De los siete, situamos a tres de con absoluta certeza en un mapa de ese mismo año: Santiago Rolleri en Caballito (que ya lo teníamos), José Sanguinetti en Coghlan y Agustín León en Villa Santa Rita.  Un poco más genérica es nuestra noción en los cuatro casos restantes: Otero y Pelliza en puntos indeterminados de la sección 23, Inver Roman en alguna parte de Flores y Fortunato Stolbizer en un incierto lugar de Floresta. Ya avanzaremos sobre eso y sobre los cultivos de cada uno, las características de los terrenos, las variedades que producían, las pestes que los azotaban , los métodos utilizados para combatirlas,  el uso que le daban a la uva,  e  incluso algunos apuntes interesantes de fuentes complementarias relativas a sus grupos familiares. Todo eso en las próximas tres entradas, realmente muy pronto.


                                                         CONTINUARÁ…                   

Notas:

(1) Varios otros datos se suman a lo que sabíamos sobre Santiago Rolleri.   Además  de lo que veremos pronto sobre su viñedo, dimos con la ficha de la bodega en el Boletín Industrial.  Entre otras curiosidades,  mientras la viña aparece a nombre del patriarca (italiano), la bodega figura como propiedad de sus hijos Santiago y Vicente (argentinos), tal cual lo sugería la información que volcamos en las entradas del 19/5/2013 y 26/7/2013.


También logramos localizar el establecimiento en la sección correspondiente del censo de población, donde podemos apreciar a Vicente Rolleri junto a otro joven miembro de la familia y varias personas que sin duda fueron registradas en sus lugares de trabajo: operarios italianos, un tonelero español, un foguista (quizás para atención de calderas), una mucama y un cocinero. En las páginas siguientes aparecen más personas como “agricultores”, tal vez el personal que trabajaba en el viñedo, pero la falta de precisión sobre dónde termina el informe de  un domicilio y comienza el de otro nos impide tener más seguridades al respecto.


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